En tracciones pequeñas
voy hilvanando la decadencia de la tierra,
carcomo el fruto antiguo surgido de cristales.
Y el vidrio
inagotable se funde para amarrar
los equivocados despertares
que calculo en finas economías.
Desmenuzo en instantes agonizados
la última gota de Calcita y Cornalina
que roban los lechos bajo la corteza.
Y los compro para poseer
y los nombro en honor
Cuánto te he de ser?
