martes, 6 de julio de 2010

Agua incandescente


Agua
agua siempre entre nosotros.
Y la transparencia del sofoco.
Agua cristal
Agua turbia
Una NADA.ESta BOCA.

Pies de zorra




Qué sucedió con esto?
Un chaparrón en la colina,
un descarno sin rutina
revive las huellas del rito
que garantiza la insatisfacción
Y la nada. El show robado.
Y esta manera de gesto olvidado.
Y el aburrimiento.

Entre mis pies, bajo los que obtengo
Instantes frágiles, no son éstos.
Pero si. La nada suele ser los extremos.

viernes, 4 de junio de 2010

LABERINTO

Ligero me incrusté en esta AVENTURA,
Parecía un chupetín de fantasía, entre el toldo rayado
sugería su boca voraz de calamar exagerado.
Sucedió tal vez de noche y engomó la pesadilla con mucho azúcar.
Devino en mi mano la golosina….la palpé…la probé….
Maldije pero la tentación estaba hundida en la lengua,
Cosméticamente mastiqué frente al espejo con disimulo y lancé secretos intentos.
Caramelos desechos, descuartizados, carnosos, quería postrarme en la imagen
En la ruta, un fogonazo me trompeó. Calambre. Saliva. Eros. Desprecio.

domingo, 25 de abril de 2010

Mayo cumbrecitano


Cuerdas tensas en un espacio
es allí donde el claro de tus ojos
conecta olores en cada rama,
que soportan deseos de un antiguo
aún desconocido por recorrer.
Pero es sabido a oscuras
que es todo plural indecible.
Y sin ahora el nombrar el delirio
demoro traficar mil pases al
Lugar de mí.

El balcón


Si en esta mecedora se tejieron los secretos de muchos personajes, espiemos en detalle... Hotel Edén

jueves, 15 de abril de 2010

Tánger


...Gente que nunca bosteza, ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas...
ON THE ROAD, J. Keruac

sábado, 20 de marzo de 2010

Cuadrícula

Ventana al retoño del otoño

reja

Jack


Completamente solo y libre en las suaves arenas de la playa con los suspiros del mar cerca y las titilantes y cálidas estrellas, vírgenes de Falopio, reflejándose en el vientre fluido del canal exterior. Y si las latas están al rojo vivo y no puedes cogerlas con la mano, usa tus viejos guantes de ferroviario; con eso basta. Dejé que la comida se enfriara un poco para disfrutar un poco más del vino y de mis pensamientos. Me senté con las piernas cruzadas sobre la arena e hice balance de mi vida. Bueno, allí estaba, ¿y qué?

"¿Qué me deparará el porvenir?"

viernes, 19 de marzo de 2010