martes, 30 de noviembre de 2010

CON VINO O SIN VINO

Yo soy Mayoral  y no le tengo miedo a NADA!!!!!!!!!!!!!, Qué!, A nadie le tengo miedo, yo…con un cuchillo me defiendo de todos esos!!!! Y a esa Colorada…le voy a ENTRAR, yo…Desde ayer a la noche que no sé nada. Se fue con ella y… Podés creer?, me robaron 4 cuchillos míos que yo uso para cortar mis cosas y unos cacharritos… Eso no se hace…No saben que yo soy Mayoral y no tengo miedo de nada, yo soy de Entre Ríos soy… y les entro con cuchillo. Esa Colorada, te digo que es mala, mala como el diablo. El diablo sí que sabe… y allá en La Asunción va a ver vo’ de llevarse algo…
Así nomás le doy: con vino o sin vino …yo no le tengo miedo a nada…Bueno , vos preferís la cerveza, no? Igual: ni al diablo tengo julepe… ¡que venga!
Bajo las nubes grises y un asomo de llovizna a las tres de la tarde de un domingo, sentadas en el borde un andén, estaba Mayoral y una compañera. Supervivientes. Con su vida en un carro oscuro. Con pies olorosos. Sus cuerpos aceitunados y mentes enfrascadas en sus problemas. Aquella noche que le siguió ¿ Apareció la Colorada? ¿Recuperó Mayoral sus utensilios? ¿Sucedió un asesinato a manos de una entrerriana?
Con mezcla de vergüenza y extrema curiosidad me quedé un buen rato cerca de ellas. Para respirar esa otra vida de vagabundas y ser  indudable una tarde.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Lo dicho

El arte resume muchas palabras.
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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Vida cumbrecitana


La última moda en trajes de baño enterizas. Juego de luces en las piedras nuevas.
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El tábano amoroso

Un minúsculo avión
en mi oido
palpitaba sus motores
en arranque preciso.


Colmaron esas vibraciones
con el eco maldecido
de pobre escribiente.


Rompió la vertiente
que arrastró un puente
de papel blanco.


Recortaba en las barandas
a quien tu voz incesante
imitaba la monotonía.


Con una brazada
atrapé esa mezcla 
de ruido a tí.

domingo, 31 de octubre de 2010

Show your face, pig!

Un guardián plasmado
nos visitaba desde gafas oscuras
pretendía sopesar
la naturaleza humana  nocturna
dedicaba sonrisas llenas de socarronería
para compensar su busto incompleto.

Todo rosa en su quehacer
y la obsesión del espía de altura
en cada clavo veía su propia atadura
Madera y Piedra gritaban
su anhelo de persona.

Atrapado en Lila vistió
tramoyas y especulaciones
para mutar tamaño animalejo
por fin en decente art- pop

Codo a codo quiso
mimetizar su rareza
con soberanas estatuillas
su deseo pecaminoso
 lo hizo descender por Vic
al desván del olvido.

En tinieblas de veranos
su gloria conoció,
por melancólico aplauso
se donó a devenida fan
que cobijó  su diablura
con entendido afán.

jueves, 14 de octubre de 2010

Nunca me abandones | Liibook

Nunca me abandones | Liibook

Caminos de la patria


AQUELLAS
Proezas para el antepasado
desenvuelven historias de creaciones y preámbulos
las manos que circundaron las rocas y valles,
hoy rasuran monumentos de gigantes cristalizados.
ÉSTOS
Escucharon el eco de rivales, cantando la canción nueva.
Y anidaron las raíces con prósperos votos.
NOSOTROS,
Palpamos las palabras del futuro iluminado
Con terrazas aglomeradas de utopías.
UNO
Desea
la mínima parte de este nudo.
Encontrar,
los colores entremezclados,
las pruebas de la ignorancia
devenidas en auténticos portales de querencias.
Y poder trepar los muros de antaño.

Estallar el abanico nacional
En la propia AURORA

miércoles, 13 de octubre de 2010

MUSGOS



Un tiempo para que lo insólito
diga en continuado
el texto paralelo de mis deficiencias.
De lo desperdiciado,
enjuiciado, comprado como orificios
en las llanuras irreales
llamadas con-fines.
Este minuto cucurucho de ilusión
de cada decisión reclama porciones de trayectoria,
indiferentes.
Por cada representación sustituta
resulta la rebelión de armas adormecidas,
soñantes de cada hora:
Rugir-Trenzar-Regalar-Mear.

Hombre-pescado


En los exabruptos de los hombres-pez
caen
los nidos azules como cánticos.
Tranquilos: siempre una vez.

En aquella oportunidad silbarás un vals
y te sumergirás
en lo monstruoso del desierto.

Expulsado de la rareza
tramitaba
su cáscara de normalidad,
el misterio.

Su media vida seca
vida perdida.
en aguaceros verdosos
chorreante de persecuciones
y de relojes altivos.

Espiaba a través del agujerito
metalaseado , su garganta
putrefacta de seducción
universal.

Romperán los días
de antaño camisones de inquietudes.
El futurismo es sólo la bicicleta
incorpórea de ayeres.